Cursos para padres:

¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional de mis hijos?

¿Tu hijo no sabe controlar sus emociones?

¿Tu hijo cambia de una emoción a otra en cuestión de segundos?

¿Crees que pierde el control o se enoja muchísimo por cosas sencillas?

¿Piensas que llora por cosas sin importancia?

Cuando intentas calmar a tu hijo, ¿resulta mucho peor y se desborda aún más?

¿Tu hijo no sabe controlar sus emociones?

¿Tu hijo cambia de una emoción a otra en cuestión de segundos?

¿Crees que pierde el control o se enoja muchísimo por cosas sencillas?

¿Piensas que llora por cosas sin importancia?

Cuando intentas calmar a tu hijo, ¿resulta mucho peor y se desborda aún más?

¡Este curso es para tí!
¡Acompaña a tu hijo en sus emociones!

icono flecha mostaza

A mí nadie me enseñó
a manejar mis emociones.

Sé muy bien que las situaciones relacionadas a los sentimientos y emociones de los hijos pueden ser difíciles de entender y acompañar; por eso decidí especializarme en la inteligencia emocional. Considero que un niño que recibe una educación con una buena base en el área emocional, cuenta con las mejores herramientas para enfrentar la vida.

El conocimiento y la gestión de las emociones son muy importantes para conocerse a uno mismo y para mantener una buena relación con los demás. Cuando un niño a lo largo de su infancia aprende a interpretar lo que está sintiendo y la manera en la que puede expresarlo de manera asertiva, obtiene como resultado la empatía, que es la base para una buena socialización.

Cuando yo era niña, la educación de las emociones no era algo que se aprendiera ni en el colegio ni en la mayoría de las familias. Con los años esto ha cambiado y ahora sabemos, y está comprobado, que el camino de las emociones es fundamental para un aprendizaje integral en las personas. Pero todavía nos queda un largo camino por recorrer, ya que aún las nuevas generaciones educamos con una serie de frases y mensajes de nuestra infancia que van en contra de una educación emocional.

Seguramente te sonará e incluso tal vez les dices a tus hijos algunas frases como: “no te está pasando nada grave y no es una razón para llorar”, “cuando estás contento, te ves más guapo”, “no me gusta verte triste”, “no importa que se haya roto, lo arreglamos pero ya no llores”, “vamos a comprar algo para que no estés triste”, “si estás enojado, mejor vete a otra parte”, “no tienes que enojarte por perder, es solo un juego”, “no tienes por qué tener miedo, es solo un insecto”, “es un tobogán y eso es divertido, así que lánzate sin miedo”…. No te sientas mal por haber dicho estas frases, yo también las he dicho porque es lo que aprendimos durante nuestra infancia, pero hay que tener muy presente que estas frases van acompañadas de una invalidación emocional.

Después de haberme especializado en educación emocional infantil, me siento con la obligación de compartir con más personas, como tú, las frases que puedes decir en esos momentos y cómo desarrollar la inteligencia emocional de tus hijos.

Niño en duda

A mí nadie me enseñó a manejar mis emociones.

Sé muy bien que las situaciones relacionadas a los sentimientos y emociones de los hijos pueden ser difíciles de entender y acompañar; por eso decidí especializarme en la inteligencia emocional. Considero que un niño que recibe una educación con una buena base en el área emocional, cuenta con las mejores herramientas para enfrentar la vida.

El conocimiento y la gestión de las emociones son muy importantes para conocerse a uno mismo y para mantener una buena relación con los demás. Cuando un niño a lo largo de su infancia aprende a interpretar lo que está sintiendo y la manera en la que puede expresarlo de manera asertiva, obtiene como resultado la empatía, que es la base para una buena socialización.

Cuando yo era niña, la educación de las emociones no era algo que se aprendiera ni en el colegio ni en la mayoría de las familias. Con los años esto ha cambiado y ahora sabemos, y está comprobado, que el camino de las emociones es fundamental para un aprendizaje integral en las personas. Pero todavía nos queda un largo camino por recorrer, ya que aún las nuevas generaciones educamos con una serie de frases y mensajes de nuestra infancia que van en contra de una educación emocional.

Madre besando a hija

Seguramente te sonará e incluso tal vez les dices a tus hijos algunas frases como: “no te está pasando nada grave y no es una razón para llorar”, “cuando estás contento, te ves más guapo”, “no me gusta verte triste”, “no importa que se haya roto, lo arreglamos pero ya no llores”, “vamos a comprar algo para que no estés triste”, “si estás enojado, mejor vete a otra parte”, “no tienes que enojarte por perder, es solo un juego”, “no tienes por qué tener miedo, es solo un insecto”, “es un tobogán y eso es divertido, así que lánzate sin miedo”…. No te sientas mal por haber dicho estas frases, yo también las he dicho porque es lo que aprendimos durante nuestra infancia, pero hay que tener muy presente que estas frases van acompañadas de una invalidación emocional.

Después de haberme especializado en educación emocional infantil, me siento con la obligación de compartir con más personas, como tú, las frases que puedes decir en esos momentos y cómo desarrollar la inteligencia emocional de tus hijos.

En el curso cómo desarrollar la inteligencia emocional de mis hijos aprenderás:

  • ¿Qué es la inteligencia emocional?
  • Características y funciones de las emociones.
  • ¿Cómo lograr que nuestros hijos desarrollen su inteligencia emocional?
  • ¿Cómo influye nuestra manera de vivir las emociones con las reacciones de nuestros hijos?
  • Estrategias para acompañar a tus hijos en su enojo, miedo, tristeza y alegría.
  • Qué hacer cuando mi hijo expresa su enojo con golpes o mordidas.
  • Seguimiento de dudas y apoyo al definir estrategias adecuadas para tu familia.

Siempre lo digo, los padres somos el ejemplo para los hijos; por lo que será importante tener un trabajo con nosotros mismos de gestión emocional, para de esta forma modelar y acompañar a los niños respecto a sus propias emociones.

La inteligencia emocional es como correr un maratón: una carrera de larga distancia que requiere constancia y paso firme; por lo que, el aprender a aceptar y expresar las emociones asertivamente es algo que se trabajará día a día hasta que se convierta en un hábito, en una forma de vida. Cuanto antes comencemos este camino, más fácil será para nuestros hijos.

¿Estás listo para darles la mejor herramienta de vida a tus hijos?
¡No te arrepentirás! Te lo aseguro.

¡Inscríbete ahora!

¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional de mis hijos?
EN DIRECTO
18 y 25 de enero
21:30 (España)

€20

20.00 (IVA incluido)¡Lo quiero!

Contenido del curso cómo desarrollar la inteligencia emocional de mis hijos:

  • Lección 1: Presentación
  • Lección 2: Beneficios del curso
  • Lección 1: ¿Qué es la inteligencia emocional?
  • Lección 2: ¿Cómo son las personas con inteligencia emocional?
  • Lección 1: Características de las emociones
  • Lección 2: Tipos de emociones
  • Lección 3: ¿Para qué sirven las emociones?
  • Lección 4: Beneficios de la educación emocional
  • Lección 5: ¿Cómo empezar a educar la inteligencia emocional?
  • Lección 1: El enojo en los niños
  • Lección 2: ¿Qué hacer cuando mi hijo siente mucho enojo?
  • Lección 3: Las rabietas ¿Qué hacer antes, durante y después?
  • Lección 4: ¿Qué hacer cuando los niños pegan?
  • Lección 5: La importancia de los límites y cómo ponerlos
  • Lección 6: ¿Cómo reacciono cuando me enojo y cómo influye en las reacciones mi hijo?
  • Lección 1: El miedo en los niños
  • Lección 2: ¿Qué ayuda cuando siente miedo?
  • Lección 3: ¿Qué hacer cuando mi hijo siente miedo
  • Lección 4: ¿Cómo reacciono cuando siento miedo y cómo influye en las reacciones mi hijo?
  • Lección 1: La tristeza en los niños
  • Lección 2: ¿Qué ayuda cuando siente tristeza?
  • Lección 3: ¿Qué hacer cuando mi hijo siente tristeza?
  • Lección 4: ¿Cómo reacciono cuando siento tristeza y cómo influye en las reacciones de mi hijo?
  • Lección 1: La alegría en los niños
  • Lección 2: ¿Qué ayuda cuando siente alegría?
  • Lección 3: ¿Qué hacer cuando mi hijo siente alegría?
  • Lección 4: ¿Cómo reacciono cuando siento alegría y cómo influye en las reacciones mi hijo?